Odio el once de septiembre es una novela corta que nos recuerda que el terrorismo lesiona a la humanidad, sin distinción de religiones, etnias, educación, ni orientación sexual. Así como tampoco de tendencias políticas o de nacionalidades u origen. Es la profunda reflexión de una persona, que viviendo a miles de kilómetros del apocalíptico desplome, está inmersa en la estela infinita del devenir cotidiano y nunca entenderá por qué su familia se deshace. No es la descripción del atentado, ni de la barbarie humana centrada en el fatídico día, es la vida misma desintegrándose. Es la memoria ancestral de nuestra plurietnia que aflora en el momento en que la humanidad se estremece por la tragedia; pero también es la esperanza de que la oscuridad producida por el terror, no puede ser total ni para siempre y que las estrellas en su inexorable peregrinación, no podrán ser opacadas en su intento perenne por alumbrar el mundo.