Aquel niño que pasaba todas las mañanas frente a su estudio, resultó un grandioso representante de la plástica mexicana. En este libro, homenaje al grabador mexicano José Guadalupe Posada, reproducimos un breve texto en el que Diego Rivera describe, emocionado, la influencia del litógrafo y caricaturista en su obra. Prologado con gran sensibilidad por su hija, Lupe Rivera Marín, este libro es un significativo homenaje a Posada, a sus cien años de muerte. ?El alto contenido social de la obra del maestro Posada dejó en Rivera la huella profunda de una tremenda necesidad de cambiar la realidad de los miles de mexicanos golpeados por la desigualdad?, dice Rivera Marín.