Como en una busca implícita en el poemario de la imagen perfecta del poema, deconstruye su lírica partiendo desde formas casi clásicas y estáticas. Lentamente deriva en imágenes de corte simbolista y surrealista, a veces levemente influenciado por el estridentismo y el imagismo. Finalmente, la voz empieza a tomar una forma propia y claramente definida, con figuras características y temas jamás explorados, la pasión por el infierno...