Los primeros rayos del sol iluminan la ciudad de Nueva York, mientras el cuerpo del joven Scott Rose cae al suelo sin vida bajo el puente de Brooklyn. Cuando horas más tarde el detective Evan Reed analiza el cadáver, no puede sospechar que ese caso está a punto de convertirse en el mayor rompecabezas de su carrera. Un número uno tatuado en el cadáver, es la primera pista para saber que esto no ha hecho más que empezar.