Ídolos protectores de la Tierra, primer libro de la saga, Motz, casta de guerreros y leyendas arcanas I, se apodera del misterioso mundo prehispánico como nunca se ha escrito, es la narrativa que deja al descubierto en cada uno de sus renglones la magia con pigmentos reales de la vida cotidiana de tres culturas ancestrales: quiché, cakchiquel y mam. David Denson, un niño de 12 años que es hijo de Liliana Teshe, una epigrafista maya y David Denson, un arqueólogo estadounidense, que viven y trabajan en Guatemala es el personaje principal. David, aparte de sus actividades escolares, colabora como guía de turistas en un parque arqueológico, Tikal, en la selva de Petén en Guatemala, lugar donde surge la magia ancestral a través del equinoccio que marcó la sociedad maya en el 2010. Una energía nunca imaginada hace regresar el mundo prehispánico, David es elegido por una fuerza ancestral para ayudar a recuperar a los cuatro ídolos que protegen la Tierra, son cuatro semidioses que aportan Valores Universales a los hombres y mujeres del planeta, convertidos en piedras preciosas: Tojil, una piedra de cinabrio es la fortaleza; Awilix, una piedra de jadeíta es la templanza; Na'at, una extraña perla azul es el buen juicio y Xot kiin, un cuarzo transparente es la justicia. Pero no solo David es elegido para la misión, Pies de Jaguar y Momk'Ek, dos niños que vivieron en el año 1504 d.C. (Posclásico maya) Pies de Jaguar de 12 años y de la cultura quiché y Momk'Ek de la cultura mam. Los tres niños son llevados por Corazón de Cielo (energía positiva de los mayas comparado con Dios) y transportados al Xibalbá, el inframundo maya, donde encontrarán las primeras pistas para encontrar a los ídolos. Los alguaciles del Xibalbá, dos personajes que habitan en las profundidades de la tierra maya, Hun-Camé y Vucub-Camé, intentan apoderarse de los ídolos para revivir al gran demonio cabeza de papagayo Vucub-Caquix, la fuerza maligna, la magia oscura y sobrenatural en el Xibalbá.