Gnóstico y heterodoxo. Así se podría ver a Ignacio Gómez de Liaño (Madrid, 1946). Gnóstico y heterodoxo en el más noble y culto de los sentidos. Gnóstico y heterodoxo en el actual panorama cultural español, que lo hace muy distinto y nuevo. Gnóstico: es decir, buscador incansable de sabidurías no comunes en nuestra tradición tanto filosófica como religiosa. Heterodoxo: es decir, yendo por caminos muy suyos y en una dirección poco o nada transitada en nuestro ámbito editorial y universitario.Gnóstico y heterodoxo. Así se podría ver a Ignacio Gómez de Liaño (Madrid, 1946). Gnóstico y heterodoxo en el más noble y culto de los sentidos. Gnóstico y heterodoxo en el actual panorama cultural español, que lo hace muy distinto y nuevo. Gnóstico: es decir, buscador incansable de sabidurías no comunes en nuestra tradición tanto filosófica como religiosa. Heterodoxo: es decir, yendo por caminos muy suyos y en una dirección poco o nada transitada en nuestro ámbito editorial y universitario. Profesor de Estética en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense, su abundante obra abarca cuatro distintos géneros, todos en una misma orientación de búsqueda y encuentro: poesía, filosofía, ensayo y narrativa. En este libro se recoge su creación poética entera, ?toda la poesía que he escrito en mi vida o, al menos, la que he estimado digna de publicación? ?escribe el autor en el prólogo. La narrativa comprende tres novelas: Arcadia (1981), Musapol (1999) y Extravíos (2007). A la filosofía y el ensayo ha dedicado muchas obras. Destacamos éstas: Athanasius Kircher: Itinerario del éxtasis o las imágenes de un saber universal (1986), El círculo de la sabiduría (1997), El círculo de la sabiduría II: Los mandalas del budismo tántrico (1998), Filósofos griegos, videntes judíos (2000), Iluminaciones filosóficas (2001), Sobre el fundamento (2002), El diagrama del primer evangelio (2003), El camino de Dalí (diario personal 1978-1989) (2004), Breviario de filosofía práctica (2005), Hipatia, Bruno, Villamediana: Tres tragedias del espíritu (2008), Recuperar la democracia (2008) y La variedad del mundo (2009). El camino que sigue Ignacio Gómez de Liaño en tan intensa labor intelectual lleva un sólido sentido sapiencial, con etapas claras en el yo y el mundo, lo real y lo imaginario, el conocimiento y la emoción, el sentimiento y la inteligencia o la inteligencia que siente, el lenguaje y los símbolos, la religión, las artes, la poesía... Sobre Carro de noche y su propia poesía escribe el autor en el prólogo, con clara honradez intelectual: ?Ahora, cuando sobrevuelo el territorio y observo este nocturno vehículo, me doy cuenta de que mi pasión poética sólo dio fruto en unos pocos años de mi vida, cuando la efervescencia de la imaginación iba a la par que el ímpetu de los afectos y la disponibilidad del espíritu?.